sábado, 13 de diciembre de 2008

F-U-T-B-O-L


Sólo las personas que nunca han visto directamente un partido completo de fútbol, pueden decir que es aburrido y que no tiene sentido alguno. La persona que dice esto, desde su ignorancia, se cree con el conocimiento suficiente como para realizar dicha afirmación, de seguro esta lejos de entender esta pasión que desata dicho deporte y reúne una multitudes de personas y unen a todo un país.




El fútbol, fiel reflejo de nuestra cultura, nos brinda esa posibilidad de pertenecer a un algo que no tiene explicación, y que no la necesita (de hecho es eso justamente lo que lo hace algo tan único). Ya desde sus comienzos el fútbol fue sinónimo de unidad y compañerismo, cuando comenzaron a nacer los pequeños clubes formados únicamente por no más de quince jugadores, un terreno desierto, y un inmenso deseo de diversión y sana competencia. Los clubes significaban un lugar de encuentro y reunión para gente con un objetivo en común, era el lugar en donde se sentían unidos y participes de esa "revolución deportiva" donde el fútbol dejaba de ser el frío deporte de gente rica para pasar a ser el fútbol ágil y popular que perdura en los rincones del mundo hasta el día de hoy. Aquellos valores que los pioneros impusieron son la base de esta pasión tan grata como inexplicable.




Es que el fútbol es así, un deporte tan simple pero a su vez lleno de variantes, que ni siquiera el más experimentado periodista deportivo o crítico podría explicar con términos simples y precisos.Es historia (el fútbol), es alegría, es tristeza, son risas y lágrimas, es lo que nos lleva cada partido de nuestro equipo a una cancha con ilusiones renovadas y la garganta cargada de un grito que nos libera de las tensiones y preocupaciones que tenemos y nunca faltan en nuestro haber, es lucha, es compañerismo, es pasión, es talento, son esos 90 minutos inacabables, es esa sensación de saber que hay miles de personas que quieren lograr lo mismo que tú. A pesar de todo esto, en los últimos años, se ha ido manchando a este deporte, volviéndolo violento, corrupto, bruto, malicioso y sobretodo, que lentamente se ha ido perdiendo la pasión, todo ello se ha desatado por actividades con fines de lucro que benefician a unas decenas de personas y perjudican a unas millones más que verdaderamente no merecen sufrir por acciones de otros.

Otro punto que va en contra del ´Deporte Rey´ es ver a gente que expone su "intelectualidad" o “inteligencia” como argumento de su odio por el fútbol. Sin embargo no hay una relación convincente. Si observamos detenidamente esto nos podemos dar cuenta que el fútbol no idiotiza, no interfiere en tu vida ni en tu rutina, no te impide estudiar o trabajar, no te quita los problemas, sino que te regala un momento en el que nada importa y uno se siente bien con todo lo que hace en el momento. Pero después la vida sigue su curso, los problemas vuelven a ocupar tu mente y tus prioridades se normalizan.


El fútbol nace y muere los fines de semana (aunque
algunos lo vivan toda la vida)






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